miércoles, 30 de marzo de 2016

"PEDIMOS QUE COMIENCE EL JUICIO ORAL POR LA DESAPARICIÓN DE JOSÉ PÉREZ ROJO Y PATRICIA ROISINBLIT" (Abuelas de Plaza de Mayo)


COMUNICADOS · 30 DE MARZO DE 2016

PEDIMOS QUE COMIENCE EL JUICIO ORAL POR LA DESAPARICIÓN DE JOSÉ PÉREZ ROJO Y PATRICIA ROISINBLIT

  • FUENTE: ABUELAS
    Abuelas manifiesta su preocupación por la decisión del Tribunal Oral Federal Nº 5 de San Martín de suspender el inicio del juicio oral a los imputados por la privación ilegal de la libertad de José Manuel Pérez Rojo y Patricia Roisinblit en la Regional de Inteligencia de Buenos Aires (RIBA).
    Los jueces Alfredo Ruiz Paz, Marcelo Díaz Cabral y María Claudia Morgese optaron por postergar la audiencia inicial, prevista para el 6 de abril, hasta que la Cámara de Casación resuelva los planteos esgrimidos por la defensa de los imputados Omar Rubens Gaffigna (Brigadier General de la Fuerza Aérea), Luis Trillo (Jefe de la RIBA, CCD perteneciente a la Fuerza Aérea) y Francisco Gómez (apropiador del nieto restituido Guillermo Pérez Roisinblit).
    La semana última, las Abuelas de Plaza de Mayo realizamos un pedido formal al tribunal para que revea la decisión, pero los jueces todavía no resolvieron nuestro planteo.
    Hace casi 40 años que las Abuelas luchamos pacíficamente para conseguir justicia por los crímenes cometidos por el terrorismo de Estado, para saber dónde están nuestros nietos y cuál fue el destino de nuestros hijos. Luego de años de espera, se posterga incomprensiblemente este proceso en el que la vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Rosa Roisinblit, de 96 años, es querellante.
    Esperamos que el tribunal revise rápidamente su decisión y que este proceso judicial comience cuanto antes para garantizar la Memoriala Verdad y la Justicia.


    martes, 1 de marzo de 2016

    "Comenzará el 6 de abril próximo un nuevo juicio oral por delitos de lesa humanidad" (CIJ)

    Estará encabezado por el Tribunal Oral Federal N° 5 de San Martín. Entre los tres imputados se encuentra Omar Graffigna, ex jefe de la Fuerza Aérea. Se investigan crímenes cometidos en la Regional de Inteligencia de Buenos Aires (RIBA), sede Morón
      Ante el Tribunal Oral Federal N° 5 de San Martín, comenzará el 6 de abril próximo, a las 10, un juicio oral en el marco de la causa caratulada “Graffigna Omar Domingo Rubens y otros” por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura.
      El tribunal –integrado por los jueces Alfredo J. Ruiz Paz, en su carácter de presidente y los vocales Marcelo G. Díaz Cabral y María Claudia Morgese Martín- juzgará a Omar Domingo Graffigna, Luis Trillo y Francisco Gómez.
      Según informaron desde el tribunal, en el proceso se investiga la privación ilegal de la libertad y posterior cautiverio de Patricia Julia Roisinblit y José Manuel Pérez Rojo en la Regional de Inteligencia de Buenos Aires (RIBA), sede Morón, sita en Av. San Martín y Entre Ríos, de aquella localidad.
      Las partes que intervienen en el proceso son: el fiscal general Martín Niklison, junto con las fiscales “ad-hoc” María Saavedra y Clarisa Miranda; como defensor particular Sergio Roberto Díaz Dallaglio, por la representación técnica de Francisco Gómez; como letrados patrocinantes Nadia Marina Rivas y Leonardo Andrés Martínez, en representación de la Secretaria de Derechos Humanos de la Nación; como defensor particular Guillermo Javier Miari, por la representación técnica de Omar Domingo Rubens Graffigna y Luís Tomás Trillo; como abogado apoderado Pablo Llonto, en representación de la querellante Mariana Eva Pérez; como abogado apoderado Maximiliano Chichizola por la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires; como letrados patrocinantes Carolina Villella, Alan Iud y Pablo Lachener en representación de la querellante Estela Barnes de Carlotto, Presidenta de la “Asociación Abuelas de Plaza de Mayo” y de los querellantes Rosa Tarlovsky de Roisinblit y Guillermo Pérez Rosinblit; como abogado apoderado Pedro Dinani por el Partido Comunista.
      El debate se realizará en la sala que la Justicia Federal tiene disponible en la calle Pueyrredón nº 3734 de la ciudad de San Martín y está previsto que continúe el 18 y 20 de abril.

      sábado, 15 de agosto de 2015

      Entrevista a Omar Graffigna (Buenos Aires Herald / Ámbito Financiero)

      "Yo lideré la Fuerza Aérea desde el 25 de enero de 1979 y diciembre de 1981. Cuando tomé el mando, dije que la guerra contra la subversión estaba terminada", dice Omar Graffigna en esta entrevista concedida al Buenos Aires Herald, omitiendo responder por los hechos de 1978 en los que tuvo responsabilidad directa como Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea, del que dependía la inteligencia aeronáutica.




      Cumple arresto domiciliario

      "La invasión de Malvinas fue una locura"


      El pacto de silencio entre los oficiales que tuvieron un rol principal durante la última dictadura militar generalmente impide que cualquier nueva información sobre aquellos años salga a la luz. Pero, en una entrevista telefónica con el diario Buenos Aires Herlad, Omar Graffigna, quien fuera el director de la Fuerza Aérea entre 1979 y 1981 y uno de los miembros de la segunda Junta que gobernó el país en aquellos años de terrorismo de estado, el militar retirado no mantuvo silencio.

      Según publica el diario en su edición de este sábado, el Herald quería conversar con Graffina, actualmente bajo arresto domiciliario, para averiguar sobre su rol durante la dictadura militar y su posición sobre la Guerra de Malvinas (1982).

      "EL rol de la Fuerza Aérea durante aquellos años fue mínima", Graffigna insistió, tratando de minimizar constantemente el rol que esa fuerza tuvo durante la represión.

      Graffigna, sin embargo, fue crítico de sus camaradas que llevaron al país a la Guerra de Malvinas contra el Reino Unido, al sostener que él sabía que resultaría en muertes innecesarias.

      En 1985, el líder militar nacido en la provincia de Santa Fe en 1926, fue uno de los nueve comandantes que ocupó un lugar en el banquillo de los acusados, juzgado por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura. Fue uno de los cuatro líderes militares que resultó absuelto por decisión de la Cámara Federal de Apelaciones de la Ciudad De Buenos Aires. Este año, el Juez Federal Daniel Rafecas llevó a Graffigna y a otros miembros de la Fuerza Armada a juicio por el secuestro de Patricia Roisinblit y el de su compañero José Manuel Pérez Rojo, secuestrados en 1978 y llevados al centro de detención clandestino que operaba en Morón bajo la supervisión de la Fuerza Aérea.

      La pareja tuvo una hija, Mariana, y Patricia estaba embarazada. Ella fue transferida a la infame Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) para dar a luz a un niño que fue apropiado, recuperando su verdadera identidad en 2000. Cuando Patricia y José fueron secuestrados, Graffigna era el número 2 de la Fuerza Aérea.

      ¿Estaba usted en contra de la Guerra de Malvinas?

      Las Islas han sido y serán siempre argentinas pero hay diferentes maneras de tomar control. No podés declarar la guerra contra todos, contra las naciones que son parte de la OTAN. Yo fui a Malvinas en varios momentos porque la Fuerza Aérea estaba a cargo de Líneas Aéreas del Estado (LADE). Solíamos tomar vuelos a Malvinas una o dos veces por semana. Salíamos de Comodoro Rivadavia. Los kelpers eran ciudadanos de segunda clase y tenían que ir a las escuelas argentinas. No podían sobrevivir sin nosotros. Inglaterra los ignoraba. Solía pensar que teníamos una oportunidad de recuperar esas Islas.

      ¿Por medios diplomáticos?

      Sí, a través del entendimiento. Había estado en las Islas antes de 1975 con mi esposa, otros camaradas y las relaciones era normales. Inglaterra los menospreciaba. Uno puede declarar la guerra cuando tiene chances de resultar victorioso o si sufrís un ataque. Si no podés ganar la guerra, no deberías declararla.

      Entonces la idea de declarar la guerra al Reino Unido ¿vino del General Leopoldo Fortunato Galtieri y no fue apoyada por la Fuerza Aérea?

      Dejemos a los muertos descansar en paz. Lo que puedo decir es que estaban esperando a que yo me fuera de la Junta. Me fui el 17 de diciembre de 1981. Si hubiera estado, la guerra no hubiera sido declarada.

      ¿Fue la cuestión Malvinas discutida cuando usted estaba en la Junta?

      No. Mientras yo estaba, estaba claro que las Islas nos pertenecían y que eran parte de un reclamo de soberanía. Nunca pensamos en una acción militar.

      ¿Qué piensa de la manera en que el gobierno nacional está manejando la cuestión Malvinas?

      No pregunte por política.

      Pero está siguiendo una estrategia diplomática...

      Hoy no tenemos Fuerzas Armadas. Resultaron debilitadas después de Malvinas. Durante la guerra, lloré por tres meses. Los quería matar, sentí odio por esa cosa descabellada que hicieron. Nuestros pilotos -los 55 que murieron-, no tenían ninguna posibilidad de detectar los misiles británicos.

      ¿Cómo evalúa el rol de la Fuerza Aérea durante la llamada guerra contra la subversión?

      Durante el tiempo que lideré la Fuerza, no tuvo ninguna responsabilidad. Las tres fuerzas estuvieron involucradas pero el Ejército tuvo un rol principal en el control del territorio. Yo fui absuelto (en el juicio de 1985 en contra de los líderes de la Junta). No tuve nada que ver y la decisión fue tomada por seis jueces de la Cámara Federal de Apelación en lo Criminal.

      Pero hoy en día usted está siendo investigado por el secuestro de la hija de la vice-presidente de Abuelas de Plaza de Mayo, Rosa Roisinblit...

      (Risas). Si usted lee los diarios, se va a dar cuenta de lo que está pasando. Seis miembros de la Cámara de Apelaciones me absolvieron. Eran independientes, no políticos, excepto por Ricardo Gil Lavedra que era miembro de la Unión Cívica Radical (UCR).

      La Fuerza Aérea estuvo a cargo de la represión en el conurbano bonaerense durante los primero años de la dictadura...

      En ese entonces, yo no era el jefe de la Fuerza Aérea. El jefe siempre toma la responsabilidad. Yo lideré la Fuerza Aérea desde el 25 de enero de 1979 y diciembre de 1981. Cuando tomé el mando, dije que la guerra contra la subversión estaba terminada.

      ¿Entonces, usted decidió retirar a la Fuerza Aérea del plan criminal?

      Cada fuerza actuaba independientemente. La guerra contra la subversión era algo que cada jefe conducía. Cada fuerza jugó un rol diferente. La Fuerza Aérea fue responsable por el aire y por un área muy pequeña. Cuando yo tomé el mando, decidí que el rol de la Fuerza había terminado. Lo que había pasado antes, no lo sé. Era parte de discusiones secretas.

      En general, el rol de la Fuerza Aérea aparece como marginal, pero estaba a cargo de centros clandestinos de detención cmo el Hospital Posadas, Mansión Seré, la base de la Fuerza Aérea en Palomar...

      Era mínimo.

      Pero la Fuerza fue responsable por esos centros clandestinos de detención. ¿Alguna vez estuvo allí? ¿U ordenó que fueran desmantelados?

      Cuando tomé el cargo, no había nada. La Fuerza Aérea no estaba formando parte de la guerra contra la subversión. Nuestro rol estaba en el aire y esa gente (hace referencia a las organizaciones armadas de izquierda) no tenía aviones.

      ¿Cómo reaccionaron los otros miembros de la Junta frente su supuesta decisión de retirar a la Fuerza Aérea de las tareas represivas?

      El Ejército y la Marina eran independientes. Cuando uno manda, el otro obedece. En Chile, el único que daba las órdenes era Augusto Pinochet.

      Entonces, ¿no discutían estos asuntos durantes las reuniones de la Junta?

      No, sólo las cosas que tuvieran que ver con la política nacional. El presidente era un delegado de la Junta.

      Usted dijo que lloró por Malvinas. ¿No lloró por el rol de la Fuerza Aérea en las desapariciones forzadas, la tortura y los casos de robo de bebés?

      Ese es otro tema.

      Las Fuerzas Armadas nunca antes habían conducido ese tipo de plan criminal...

      Usted quiere que yo hable de cosas de las que yo no sabía, incluso la Guerra de Malvinas. Yo dejé mi cargo y tres meses después invadieron Malvinas. El hombre que tomó mi lugar compartía mi visión. Por eso lloré: 'En dos o tres meses, nos vamos a estar rindiendo'. Y eso fue lo que sucedió.

      • "Verbitsky no fue mi escritor fantasma, el era enemigo de la Fuerza Aérea"

      Investigaciones periodísticas han señalado que el columnista de Página/12, Horacio Verbitsky habría escrito los discursos de Omar Grafffigna. Verbitsky es actualmente el director del influyente Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la organización de derechos humanos más importante del país, y fue miembro de Montoneros, la organización armada peronista de izquierda en los 70.

      ¿Fue Horacio Verbitsky efectivamente su escritor fantasma?

      ¿Cómo podría eso ser verdad? Yo era el jefe de la Fuerza Aérea. Era parte de la Junta que fue juzgada en la corte y fui absuelto. ¿Cómo podría haber habido una relación entre la Fuerza Aérea y un periodista que tenía ideas completamente opuestas?

      Una investigación periodística indica que Verbitsky solía escribir sus discursos y los que daban otros jefes de la Fuerza Aérea...

      Cualquiera tiene el derecho de decir lo que quiera. La gente es inteligente y está claro que el bien y el mal nunca pueden ir de la mano. El era parte de Montoneros y yo uno de los líderes de las Fuerzas Armadas. No dije una sola palabra; me reí mucho cuando supe de esa investigación. Verbitsky publicó un artículo negando esa acusación y eso sonó lógico.

      ¿Alguna vez conoció a Verbitsky?

      No. Ni siquiera sabía quién era en ese momento.

      Entonces, ¿Verbitsky no tenía vínculos cercanos con la Fuerza Aérea?

      Ninguno. Al menos, no cuando yo era jefe de la fuerza y miembro de la Junta y mucho menos antes. Mis subordinados me llamaron por teléfono para reírse de mí: "¿Cómo pudo, jefe?" Las ideas de Verbitsky eran diferentes a las nuestras. No creo que esa investigación fuera presentada para hacerme daño. Simplemente me río cuando la gente se ríe de mí diciendo que yo era un subversivo, un terrorista.

      ¿Quiere decir que entonces que él era un subversivo?

      Yo no digo quién era quién.

      Bueno, él era parte de Montoneros. 

      Bueno, yo simplemente me río. Dejemos algo claro. Nadie quiere hacerme daño a mí.

      Leer entrevista completa en Ámbito Financiero.
      Read full interview in English on Buenos Aires Herald.

      Entrevista: Luciana Bertoia

      martes, 3 de junio de 2014

      "La Fuerza Aérea también" (Página/12)

      LA CAMARA FEDERAL CONFIRMO EL PROCESAMIENTO DE OMAR GRAFFIGNA

      La Fuerza Aérea también

      El ex miembro de la Junta Militar entre 1979 y 1981 y otros dos miembros de la Fuerza Aérea están involucrados en la desaparición de Patricia Roisinblit y José Manuel Pérez Rojo, quienes estuvieron secuestrados en la Regional de Inteligencia de Buenos Aires.
      Por Ailín Bullentini
      La Cámara Federal porteña confirmó el procesamiento con prisión preventiva para el ex jefe de la Fuerza Aérea Omar Domingo Rubens Graffigna y otros dos integrantes de esa fuerza por los secuestros de Patricia Roisinblit y José Manuel Pérez Rojo durante la última dictadura cívico-militar en la Regional de Inteligencia de Buenos Aires, que funcionó en la localidad bonaerense de Morón. Ella es la hija de la vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Rosa Roisinblit, y ambos son los padres de Mariana y Guillermo Rodolfo Pérez Roisinblit, quien fue arrebatado de su mamá y recuperó su identidad en 2000. Patricia y José Manuel permanecen desaparecidos y son, hasta el momento, las únicas víctimas de la última dictadura cuyo paso por la RIBA fue certificado. La sala I de la Cámara también confirmó el embargo por 75 mil pesos a Gra-ffigna, al ex jefe Luis Trillo y a Francisco Gómez, ex agente civil de Inteligencia de esa fuerza y apropiador de Guillermo, ordenado junto a las otras medidas por el juez federal Daniel Rafecas en junio de 2013.
      Durante la instrucción que sigue sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas bajo la órbita del Primer Cuerpo del Ejército argentino durante la última dictadura, Rafecas se topó con la historia de Patricia y José Manuel, que sumó otro escenario de horror. A partir del secuestro del joven matrimonio, el Regimiento de Inteligencia de Morón, “la RIBA”, pasó a integrar el tramo de aquella megacausa conocido como la Subzona 16. La Mansión Seré, las comisarías de Haedo, Castelar y Morón y las bases aéreas de El Palomar, Moreno y Morón completan los centros que escondieron las atrocidades del terrorismo de Estado entre 1976 y 1983 bajo responsabilidad de la Fuerza Aérea.
      Al igual que el resto de los que tuvieron lugar en la jurisdicción del Primer Cuerpo, los crímenes sucedidos en la Subzona 16 se le atribuyen al genocida y máximo jefe de ese escalafón Guillermo Suárez Mason, que falleció en 2005 sin ser condenado, aunque estaba preso. No es el caso del secuestro del matrimonio Pérez-Roisinblit, que es el único, por ahora, que permite mantener bajo la mira de la Justicia a Graffigna, Trillo, ex jefe de la RIBA, y Gómez, quien ya cumplió su condena por la sustracción de la identidad de Guillermo y su apropiación durante más de dos décadas. “Por ser un espacio de Inteligencia de la Fuerza Aérea, lo que sucedió en la RIBA nos lleva directo a Gra-ffigna”, informó Rafecas.
      Hasta que no se unieron un par de cabos, no había destino conocido de víctimas de la última dictadura que atravesara esa oficina de Aeronáutica que funcionaba en Morón. Rafecas determinó que Patricia y José Manuel, secuestrados en octubre de 1978, habían estado allí detenidos clandestinamente a partir de dos líneas de datos: las declaraciones de un grupo de mujeres que salieron con vida de la Escuela de Mecánica de la Armada y el testimonio de Guillermo Pérez Roisinblit, el joven apropiado y restituido.
      Las sobrevivientes Miriam Lewin, Amalia Larralde, Sara Osatinsky y Noemí Actis vieron a Patricia en la ESMA. Allí, algunas de ellas asistieron el nacimiento de Guillermo –la hija de Roisinblit fue trasladada a ese gran infierno para el parto–, otras la ayudaron durante los primeros días de vida del entonces bebé. Todas escucharon la descripción que Patricia les realizó del sitio de donde venía, que también allí estaba su marido, José Manuel: el lugar tenía un sótano. Tiempo después, ese bebé convertido en hombre sumó más datos: cuando su apropiador le confirmó aquello que le habían revelado los análisis genéticos realizados con la muestra de sangre que el joven había dejado en Abuelas de Plaza de Mayo, en abril de 2000, le precisó que su mamá había estado detenida en el Regimiento de Inteligencia de Buenos Aires, en Morón. Rafecas ordenó un reconocimiento del lugar al que asistieron familiares querellantes y en el que se confirmó la descripción de Patricia reflejada en los testimonios de las sobrevivientes de la ESMA.
      Los pasos siguientes fueron las detenciones de Graffigna, de Trillo y de Gómez, que en junio de 2013 fueron procesados. Brigadier retirado de la Fuerza Aérea, la fuerza militar con menos integrantes condenados por las violaciones a los derechos humanos cometidas durante el terrorismo de Estado.
      Graffigna integró la Junta Militar que manejó al país entre 1979 y 1981. Resultó absuelto en el Juicio a la Juntas desarrollado en 1985 y recién la Justicia argentina lo detectó hace poco más de un año. Poco antes, en 2007, había integrado la lista de represores condenados por la justicia de España, con representación en el entonces juez de la Asamblea Nacional Baltasar Garzón, por genocidio, terrorismo y torturas.

      Leer nota en Página/12.

      jueves, 13 de junio de 2013

      "FUE PROCESADO EL BRIGADIER GRAFFIGNA" (Suteba)

      Omar Rubens Graffigna, quien integró la segunda junta militar de la dictadura, fue procesado junto a otros represores por el juez Daniel Rafecas, en la causa por delitos de lesa humanidad en el Primer Cuerpo de Ejército, por los secuestros de José Manuel Pérez Rojo y Patricia Roisinblit


      El brigadier retirado Omar Rubens Graffigna, miembro de la segunda junta militar de la última dictadura, fue procesado por delitos de lesa humanidad en la causa Primer Cuerpo de Ejército.

      Absuelto en el juicio a las juntas en 1985, el aviador de 87 años fue procesado por el juez federal Daniel Rafecas por los secuestros de José Manuel Pérez Rojo y Patricia Julia Roisinblit, ambos desaparecidos y vistos por última vez en cautiverio en la Regional de Inteligencia Buenos Aires (RIBA) de Morón, donde funcionó un Centro Clandestino de Detención cuando Graffigna era jefe del estado mayor general de la Fuerza Aérea.

      Por los mismos delitos también fueron procesados el mayor Luis Tomás Trillo y el agente civil de inteligencia Francisco Gómez, en tanto se libró una nueva orden de captura contra el suboficial mayor Juan Carlos Vázquez Sarmiento, uno de los prófugos históricos de las causas por crímenes de lesa humanidad, por quien el Ministerio de Justicia ofrece una recompensa de 100 mil pesos.

      Pérez Rojo y Roisinblit –hija de Rosa, vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo– fueron secuestrados el 6 de octubre de 1978 y alojados en la RIBA de Morón, donde estuvieron al menos hasta el 14 de noviembre de ese año. Patricia, embarazada de ocho meses al momento del secuestro, fue trasladada a la ESMA para dar a luz a su segundo hijo, un varón que fue sustraí do y recién conoció su identidad en 2001, a sus 23 años. El apropiador de la criatura, condenado en 2005, fue Gómez, que se desempeñó como empleado de la RIBA, luego pasó a cumplir tareas de calle de “índole riesgosa”, según consideró probado Rafecas, y que habría custodiado a los verdaderos padres del niño mientras estaban en cautiverio.

      La RIBA formó parte del circuito represivo desplegado en la llamada Subzona 16, que comprendía los partidos bonaerenses de Morón, Merlo y Moreno. La subzona tuvo por epicentro el centro clandestino Mansión Seré, en Castelar, e incluyó también a la Primera Brigada Aérea de El Palomar, la VII Brigada de Morón, las comisarías de Castelar, Haedo y la Primera de Morón. El jefe de la RIBA durante los primeros años de la dictadura fue el comodoro Roberto Oscar Sende, ya fallecido, y su sucesor fue el mayor Trillo, a cargo de la RIBA cuando se produjo el secuestro de la pareja de militantes. Por encima de Trillo estaban el brigadier Francisco Salinas, también fallecido, que era jefe de inteligencia de la fuerza, y un escalón más arriba el propio Graffigna, quien desde abril pasado se encuentra detenido.


      Leer nota en la web de Suteba.

      sábado, 11 de mayo de 2013

      "El ex jefe de la RIBA" (Página/12)

      El juez federal Daniel Rafecas arrestó al ex comodoro de la Fuerza Aérea Luis Tomás Trillo, ex jefe de la Regional de Inteligencia de Buenos Aires (RIBA), en el marco de la causa que investiga la desaparición de Patricia Roisinblit, hija de la vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo.
      La detención la concretó en Santa Fe la División Interpol de la Policía Federal, y desde allí fue trasladado, incomunicado, a la Unidad 29 del Servicio Penitenciario Federal, en los tribunales federales de Comodoro Py. El juez ya lo indagó por las privaciones ilegales de la libertad de Patricia Roisinblit y su esposo, José Manuel Pérez Rojo.
      En esta investigación se dispuso ya la detención, el allanamiento del domicilio y la detención del brigadier general retirado de la Fuerza Aérea Omar Domingo Rubens Graffigna, quien también ya prestó declaración indagatoria. También fue arrestado el ex agente de inteligencia de la Fuerza Aérea Francisco Gómez, condenado en 2005 por la apropiación del hijo menor de Roisinblit y Pérez Rojo.
      La medida fue dictada por Rafecas en el marco de la causa Primer Cuerpo de Ejército, en la cual se investigan las violaciones de derechos humanos cometidas durante la dictadura cívico militar. En particular, el magistrado investiga la privación ilegal de la libertad de Patricia Julia Roisinblit y José Manuel Pérez Rojo, secuestrados el 6 de octubre de 1978 y alojados en la Regional de Inteligencia de Buenos Aires (RIBA), sede Morón, donde permanecieron al menos hasta el 14 de noviembre siguiente. Ambos se encuentran desaparecidos.
      José Manuel Pérez Rojo fue secuestrado en Martínez el 6 de octubre de 1978. El mismo día se llevaron de su casa a su mujer, Patricia Julia Roisinblit, con un embarazo de ocho meses, y dejaron en manos de la familia paterna a su hija Mariana, de quince meses. A ambos se los mantuvo cautivos en la RIBA, cuyo jefe al momento de los hechos era el ex comodoro Luis Tomás Trillo. A mediados de noviembre, Patricia Roisinblit fue trasladada al centro clandestino de detención ESMA, para dar a luz a su segundo hijo, un varón, que fue sustraído y apropiado, y que conoció su verdadera identidad recién en el 2001, a los 23 años.
      La Regional de Inteligencia o RIBA formó parte del circuito represivo desplegado en la llamada Subzona 16, que comprendía los partidos de Morón, Merlo y Moreno y que tuvo por epicentro el centro clandestino de detención y tortura conocido como Mansión Seré, ubicado en Castelar, como también a la Primera Brigada Aérea de Palomar, la VII Brigada Aérea de Morón, la comisaría de Castelar, la comisaría de Haedo y la comisaría primera de Morón.
      En el marco de la misma causa, el juez Rafecas dispuso en agosto de 2011 el procesamiento y la elevación a juicio del brigadier mayor retirado Miguel Angel Ossés, quien se desempeñó como jefe del Comando de Operaciones Aéreas, y dependía en forma directa de Orlando Ramón Agosti, comandante en jefe de la Fuerza Aérea. Ossés también habría ejercido la Jefatura del Comando de Operaciones Marco Interno, del cual dependía la Fuerza de Tareas 100, un órgano especialmente creado en el ámbito de la Fuerza Aérea Argentina para el despliegue del accionar “antisubversivo” en el territorio bajo su jurisdicción. Este represor era a su vez el jefe directo del brigadier mayor Hipólito Mariani y del brigadier César Comes, condenados ambos por el Tribunal Oral Federal 5.

      Leer nota en Página/12

      miércoles, 17 de abril de 2013

      "Detuvieron a Gómez en San Miguel" (Página/12)

      EL APROPIADOR DEL HIJO DE ROISINBLIT Y PEREZ ROJO
      El ex agente de inteligencia de la Fuerza Aérea Francisco Gómez, condenado en 2005 por la apropiación del hijo de Patricia Roisinblit y José Manuel Pérez Rojo, ambos desaparecidos, fue detenido ayer por el secuestro de la pareja en 1978. Gómez prestaba servicios en la Regional de Inteligencia de Buenos Aires (RIBA) de la Fuerza Aérea, en Morón, donde Patricia y José estuvieron secuestrados hasta que la joven fue trasladada a la ESMA para dar a luz. El niño nacido en cautiverio, Guillermo Pérez Roisinblit, recuperó su identidad en 2000 y es el nieto de Rosa Tarlovsky de Roisinblit, vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, organismo que ayer celebró la detención ordenada por el juez federal Daniel Rafecas.
      José Manuel Pérez Rojo fue secuestrado en la localidad de Martínez el 6 de octubre de 1978. El mismo día los represores se llevaron de su casa a su mujer, Patricia Julia Roisinblit, con un embarazo de ocho meses, y dejaron en manos de la familia paterna a su hija Mariana, de quince meses. Los jóvenes fueron trasladados a la RIBA, un centro clandestino de la Fuerza Aérea en la zona oeste del Gran Buenos Aires donde Gómez oficiaba de PCI. Poco después, Patricia fue trasladada a la ESMA, donde el 16 de noviembre dio a luz en un parto que atendió el obstetra del Hospital Naval Jorge Luis Magnacco, actualmente condenado por su actuación en el plan sistemático de robo de bebés. Sus compañeras de cautiverio contaron que Patricia tuvo un varón al que llamó Rodolfo Fernando. Cuatro días después del parto fue sacada de la ESMA. El bebé, separado de su madre, fue entregado a Gómez y su mujer, Teodora Jofré, quienes no podían tener hijos y lo inscribieron como propio. Patricia y José continúan desaparecidos.
      En su indagatoria por la apropiación, Gómez declaró que su jefe, el fallecido comodoro Roberto Sende, fue quien le dio a la criatura. “Lo anoté porque creía que podía ser un chico abandonado”, dijo. Guillermo, tal como lo llamaron los apropiadores, recuperó su identidad en el año 2000. En 2007, el juez federal Jorge Ballestero condenó (no hubo juicio oral porque la causa tramitaba por el viejo Código Penal) a Gómez a siete años y medio de prisión, a su esposa a tres años y medio y al médico Magnacco a diez años de cárcel. Los abogados de Abuelas reclamaban la imputación de Gómez por las privaciones ilegales de la libertad. La causa está actualmente bajo secreto de sumario, dictada por Rafecas. La detención la concretó la división Interpol de la Policía Federal en una casa de la localidad bonaerense de San Miguel. Desde allí, Gómez fue trasladado, incomunicado, a la Unidad 29 del Servicio Penitenciario Federal, en los tribunales federales de Comodoro Py. El juez lo indagará por las privaciones ilegales de la libertad de la pareja.